Nota TB: Aunque a fecha de hoy (4 de noviembre) Rafael Nadal ha logrado tres títulos en lo que va de temporada (Hamburgo, Stuttgart y Buenos Aires), además de alcanzar las finales de Madrid, Pekín y Basilea, y las semifinales de Shanghai, y lograr su clasificación para el Masters, esta sesión significará para él la primera desde 2004 en la que no ha logrado un solo título de Grand Slam, y la primera en la que ha descendido al décimo puesto de la lista mundial, el más bajo de su historia desde el 18 de abril de 2005 (11). Muchas son las razones que pueden haber propiciado ese descenso de títulos y de clasificación. Y este es el primer comentario que nuestro analista desmenuzará a continuación.

Por Emilio Sánchez Vicario.

Me siento aquí delante del ordenador y repasando en mis recuerdos estoy sorprendido porque se trata de la primera vez que escribo de Rafael Nadal. Y sé que no debo buscar adjetivos ante una gesta, ni hablar de admiración. Además sé que lo que voy a decir parecerá banal, pero voy a escribir de una persona normal. De alguien que ha sido durante toda su carrera un ejemplo, un referente en todo lo que ha hecho, un espejo en el que mirarse. Pero sorprendentemente parece que por primera vez a ese modelo se le hubiesen olvidado todas sus virtudes, y que toda esa energía se hubiera evaporado y él se hubiese vuelto vulnerable.

Me gustaría hablar de los motivos, pero el estar fuera del circuito no me permite profundizar en el por qué. Podría buscar motivos TÉCNICOS, ya que alguno de sus golpes ha cambiado por las dificultades de movilidad, o motivos TÁCTICOS, pues al regresar de la lesión se volvió mucho más agresivo, y eso afectó al FÍSICO, ya que se acortaron los partidos. El resultado es que Nadal permite ahora a sus rivales que ellos hagan más su juego sin cansarse tanto, y eso le produce dudas que nunca tuvo, afectando al foco, al objetivo, al aspecto MENTAL. Es como si no consiguiera aceptar esa nueva situación, y el resultado es el opuesto de lo que le ha pasado toda su vida.

Verlo en Nueva York perder ese partido (contra Fabio Fognini) ganando 2 sets, con ‘break’ y ventajas después. Romper tres saques en el tercero, cuarto y quinto set y perder, es algo inaudito. Los críticos le piden cambio de ‘coach’, los escépticos que lo deje, y los incrédulos opinan que nunca será el mismo. Mi opinión es que debe enfrentarse al por qué, a lo que le hace dudar, sentándose a pensar, hurgando en sí mismo, acercando el cómo es con el cómo se muestra, sin pensar en el pasado ni en el futuro, ni en ser perfecto, ni en los demás.

Las expectativas te traicionan y no te dejan pensar en tus herramientas (técnica), en como ordenarlas (táctica), en la cantidad de tiempo que puedes usarlas (físico) y en la calidad de cómo usarlas (mental). Él necesita de verdad mirar ese espejo para ver dónde se encuentra hoy, en el presente. Ver que no tiene ahora y que tenía antes a nivel TÉCNICO, y entonces ajustar su TÁCTICA y su aspecto MENTAL.
Con esas nuevas características, ¿puede hacer ese análisis y ser honesto consigo mismo en el presente, sin ser influenciado por la historia y las expectativas? ¿Puede de verdad analizarse y ser brutalmente honesto en el presente con el equipo que tiene en este momento a su alrededor?.
Porque si todo él respira hábitos, familia, lealtad, amistad e historia, será muy difícil que sin la ayuda de alguien experto pueda hacerlo en este presente.
La verdad, no sé si los de alrededor pueden ayudarle a hacerlo como en el pasado. Todo el ‘team’ forma la historia con él, son su historia y a la vez su familia. Para lo personal y para lo profesional son lo mismo, igual que la mayoría del resto de su gente. Y todos ellos tienen expectativas también. Son su entorno.
Él los protege y se los carga a sus espaldas. Él es responsable de sus vidas. Ese es siempre el problema cuando alguien se encuentra con algún bache o algún obstáculo y es una estrella en el cine, en el periodismo o en el deporte. Si él parase, ¿qué hacen los demás?.
Es muchísimo peso encima cuando debes ser egoísta para tener un segundo capítulo y adaptarte. Ellos representan su historia y tiene expectativas de futuro también y las cargas van directas a tu consciente, o a veces a tu inconsciente, en definitiva el aspecto MENTAL.

Ahora, Rafa tiene los mismos problemas que el resto de los humanos. Se ha vuelto normal y solo los que consiguen juntar esos cuatro factores mencionados logran ser excepcionales.

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